¿QUE
ES UN CAMPUS VIRTUAL?

Campus
virtuales, algo más que un aula para el e-learning
Aulas sin muros. Un profesor en casa. Clases sin reloj. Un café
a 20.000 kilómetros. Aprender "haciendo". Este es
el gran reto de la Nuevas Tecnologías aplicadas a la formación:
lograr una situación, lo más real posible, lo más
cercana a estar presente, utilizando como interface un ordenador.
En el campus virtual el alumno encuentra, de forma simulada, los
servicios que ofrece un centro de formación presencial: tutorías,
documentación, bibliografía, comunicación,
foros, casos prácticos, cafetería, administració n,
secretaría, etc. El continuo avance en programación
audiovisual y multimedia permite utilizar diversos elementos para
que esto sea posible.
Sin embargo, un campus virtual no es sólo el escenario
interactivo en el que se desarrolla cualquier programa de e-learning.
Implantarlo no es tan fácil como parece. Hay que disponer
de equipamientos, modelos pedagógicos adecuados, ofrecer
contenidos de calidad, potenciar la interactividad y enseñar
a colaborar.
El
mito y la experiencia
Plantearse cómo están evolucionado los campus virtuales
es adelantarse un poco a los hechos; tal vez sería mejor
considerar cómo están naciendo. El fenómeno
Internet cuenta apenas cinco años y en su vertiente educativa,
el e-learning, se ha avanzado mucho en poco tiempo pero aún
queda bastante por hacer para consolidar este nuevo método
educativo. Empecemos desterrando tabúes.
Se cuestiona el hecho de que sus usuarios no lleguen ni siquiera
a entrar en el campus virtual. "Esta afirmación está
hecha desde el desconocimiento. Cuando hablamos de campus virtual,
hacemos referencia a la plataforma educativa a la que accede el
alumno. Detrás de cada una de sus instalaciones existe un
equipo de trabajo que sigue cada uno de los pasos de sus usuarios,
de manera que el título sólo se entregará a
aquellos que hayan superado el 90% de los criterios establecidos".
Al contrario de lo que se pueda creer, el grado de implicación
de los profesores es mucho mayor que en la formación presencial.
"Es cierto que el factor de autoaprendizaje predomina sobre
cualquier otra forma y que es el alumno quien marca su propio ritmo
de trabajo, pero siempre bajo la supervisión de los coordinadores,
quienes programan en la agenda de los alumnos todas las actividades
a realizar".
No tenemos ninguna garantía de que los asistentes adquieran
las mismas nociones sobre lo impartido. Existen tutorías,
controles y foros que permiten a cada alumno asentar sus
conocimientos y resolver dudas. Es más, esta modalidad es
más instantánea que las presenciales puesto que en
el momento de enfrentarse a la materia surgen numerosas cuestiones
que no pueden ser resueltas. Para ellos se incorporan las conocidas
opciones de correo electrónico para comunicarse con el tutor
o con otros estudiantes, este sitema de comunicación es más
instantáneo. Las dudas en el momento de estudio pueden ser
resueltas en el momento de la dificultad, no así en la formación
presencial. Se trata, en definitiva, de un sistema que permite personalizar
los contenidos.
Aquellas tecnologías con las que no estamos familiarizados
no invitan a su utilización. Se cuestiona la capacidad de
que los alumnos puedan aprender a navegar por Internet. "La
plataforma educativa que incluye una demostración para que
los alumnos aprendan su uso plantea menos problemas en la navegación",
estas experiencias académicas son el computo de tres años
de investigación de teletraining
Un
escenario de futuro
Lo cierto es que el e-learning en España se encuentra en
una fase inicial de expansión y su mercado es todavía
joven. El futuro de los campus virtuales pasa irremediablemente
por una mejora de las telecomunicaciones, pues el e-learning se
apoya de forma total en ella como soporte para el acceso e intercambio
de información. Por lo tanto, la calidad de las telecomunicaciones
utilizadas como autopistas de información va a influir de
forma absoluta en el sistema de formación online.
Actualmente se vive en un periodo de transición en este
campo. La tecnología informática ha avanzado de forma
que las telecomun icaciones
hacen inviables aplicaciones por su falta de ancho de banda para
soportarlas. Las tecnologías de banda ancha no están
diseñadas y testeadas, pero el verdadero problema se centra
en la falta de inversión en infraestructuras. A corto plazo,
se vislumbran soluciones: Internet de segunda generación
(Internet 2, Ipv6) o las tecnologías ADSL que ya se están
implantando. Esto permitirá la utilización de herramientas
enfocadas a dotar de un componente audiovisual a la formación
no presencial, como videoconferencias, voz sobre IP (en este campo
existen iniciativas que optimizan hasta límites insospechados
el ancho de banda disponible en beneficio de una mayor calidad de
señal recibida), compartición de aplicaciones, etc.
cuyo uso, actualmente, aun cuando son tecnologías contrastadas,
no es viable porque no todos los usuarios disfrutan de buen acceso.
Estamos en un campo, el e-learning, que "no ha hecho más
que empezar" en todos los aspectos: metodológico, tecnológico
y de aceptación por parte de la comunidad educativa, con
la característica de estar soportado (en un alto porcentaje
de iniciativas) en una red que no parará de crecer y optimizar
recursos, el panorama no puede ser más alentador para e-learning..
La Web de tele-training.com (portal e-learning) se adhiere a la
implantación de estas nuevas tecnologías, aplicandolas
a la formación de las mismas, en una espiral que permite
actualizarse continuamente.
Los
españoles ¿estamos preparados?
Son muchos los expertos que coinciden en que las perspectivas
de futuro para el sector de la teleeduc ación
en un plazo de dos a cuatro años son más que prometedores.
De hecho está previsto que el mercado de e-learning se traducirá
en 11.500 millones de dólares en EEUU (país que en
este sector mueve actualmente 65.2 millones de euros, según
AEFOL) para el año 2003 y unos 4000 millones en Europa para
el 2004 según la consultora Learning Circuits. Datos igualmente
esperanzadores son los que arroja la Asociación de e-learning
y formación on-line (AEFOL). De hecho, el organismo considera
que este tipo de enseñanza pasará del 5% de las empresas
que lo utilizan en la actualidad a un 60% en el 2005. Pero ¿que
ocurre en España?. La actitud de la mayoría de los
españoles ante las nuevas tecnologías, y en concreto,
ante la educación a distancia a través de Internet
continúa siendo de expectación y al mismo tiempo de
desconfianza. Una postura lógica por otra parte, teniendo
en cuenta que España continúa ocupando una de las
últimas posiciones en cuanto al número de profesores
que utilizan Internet.
En esta línea, según la compañia especializada
en e-learning, ComuNET, una de las razones que explican en parte
el retraso de España respecto a otros países en este
sector se debe a que " las entidades de teleeducación
no estan sacando todo el partido posible a las herramientas disponibles,
igual no es un problema de las herramientas en sí, de como
se estructura su uso. Puede que fomentar el uso del chat entre los
alumnos para las iteracciones sociales no relacionadas con los cursos
en sí podría ser satisfactorio." Otro de los
peligros a los que se enfrenta el futuro de la teleeducación,
según esta empresa, se centra en la preocupación de
que los cursos realizados por Internet no tengan un reconocimiento
en el mercado laboral. Para evitarlo "deberán trabajar
estrechamente las empresas y la Administración para dotar
de fiabilidad lo aprendido en los campos virtuales".
En cualquier caso, y como la esperanza es lo último que
se pierde, todo apunta a que en un par de años la teleeducación
o e-learning en España podrá competir ya no sólo
en el ámbito nacional con el resto de la oferta educativa,
también podrá equipararse a la teleeducación
en los paises de mayor tradición como EE UU y Canadá.
Un boom equiparable al resto de países de la Unión
(según el Grupo Doxa), se producira en nuestro país
durante el 2003 y 2004.
Todo ello apunta a que tele-training.com es y será un punto
de referencia para otras empresas e instituciones que deseen potenciar
la teleeducación, teleformación o e-learning. |